La agricultura biológica es un concepto
diferente de la actual agricultura industrial. Su fundamento principal
es la sostenibilidad . Por definición, la sostenibilidad
se refiere a la duración de un sistema a largo plazo. El
objetivo de la agricultura sostenible es producir alimentos de
manera eficaz y productiva, pero conservando y mejorando el medio
ambiente garantizando que se minimizan los efectos adversos sobre
el medio ambiente.
Con las palabras biológico, orgánico o ecológico , se
definen sistemas agrícolas de producción de alimentos
y fibras textiles. Toda una gama de productos agrícolas
son elaborados orgánicamente, entre ellos: frutas y verduras,
granos y cereales, carnes, productos lácteos, huevos, fibras
textiles tales como el algodón, flores y alimentos procesados.
La administración de productos ecológicos estriba
en el desarrollo de la diversidad biológica en el campo
así como la reposición de la fertilidad de la tierra.
Los agricultores orgánicos no utilizan pesticidas o fertilizantes
sintéticos.
Es un tipo de agricultura creativa, científica y avanzada que permite la solución de graves problemas ambientales, sanitarios y sociales, producidos por el desequilibrio que supone la desaparición de la verdadera agricultura y los agricultores. Conserva y amplía la variedad de plantas cultivadas que los agricultores han sabido utilizar para mejorar suelos y proteger cosechas. Es ecológicamente beneficiosa, al respetar las especies silvestres animales y vegetales que conviven alrededor de los cultivos.
Los enfoques de agricultura sostenible obviamente varían según el lugar, debido a los diferentes medios, culturas y condiciones locales. Sin embargo, tienen en común el objetivo global de preservar y mejorar las condiciones medioambientales, consiguiendo a su vez un rendimiento óptimo.