Beber leche de vaca que come pasto fresco reduce el riesgo de infarto
Consumer Eroski, 7/06/10.
Las personas que beben leche de vacas que comen pasto fresco tienen un 36% menos de riesgo de sufrir un infarto, en comparación con quienes beben leche de vaca alimentada con pienso, tal como ha concluido una investigación realizada por la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos). Publicado en el "American Journal of Clinical Nutrition", este trabajo destaca los beneficios específicos del ácido linoleico conjugado (CLA), una grasa insaturada que se presenta en concentraciones hasta cinco veces superiores en las vacas criadas por pastoreo.
El equipo contó para este estudio con la participación de 4.000 voluntarios y comparó los resultados con la situación en Costa Rica, donde el pastoreo de vacas lecheras constituye la norma, a diferencia de Estados Unidos, donde los productos lácteos proceden casi en exclusiva de explotaciones industriales. Los científicos identificaron a casi 2.000 costarricenses que habían sufrido un ataque cardíaco no mortal y a otros 2.000 que no habían tenido episodios cardíacos. Después midieron la cantidad de CLA en sus tejidos grasos para estimar el consumo de cada persona.
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